La Policía Local de Alaquàs ha llevado a cabo recientemente un estudio detallado sobre la ubicación, el estado de mantenimiento y la funcionalidad de los reductores de velocidad distribuidos por el municipio.
Esta iniciativa responde a dos objetivos principales. Por una parte, garantizar una gestión eficaz de estos elementos de seguridad vial y verificar su estado; y por otro, evitar su proliferación innecesaria ya que podría afectar de manera negativa a la fluidez del tráfico.
Durante el análisis, se han inspeccionado uno a uno los reductores de velocidad y se ha comprobado que todos cuentan con las piezas necesarias para el correcto desempeño de su función, incluyendo señalización, pintura reflectante y fijaciones. Además de reparar algunos elementos, han retirado 4 de un total de 43 que no cumplían ya con las condiciones que motivaron a su colocación o que su estado impedía su correcto funcionamiento.
El casco urbano de Alaquàs cuenta actualmente con un total de 39 reductores de velocidad, estratégicamente ubicados en zonas sensibles como las inmediaciones de parques y jardines, entornos escolares y cruces considerados peligrosos. Una parte destacada de la intervención ha sido la reutilización de las piezas en buen estado procedentes de los reductores retirados. Gracias a esta medida, se ha podido restaurar de manera completa otros doce reductores que presentaban deficiencias, sin que ello haya supuesto coste alguno para las arcas municipales.
Esta medida forma parte de un plan más amplio de revisión y mejora de la seguridad vial puesto en marcha por el Ayuntamiento de Alaquàs y la Policía Local con el objetivo de encontrar un equilibrio entre la seguridad de peatones y personas conductoras, y la racionalización del uso de elementos físicos del tráfico.













