Alaquàs ha acogido con éxito la XVI Universitat d’Estiu de l’Horta, un espacio de aprendizaje teórico-práctico organizado por la asociación Per l'Horta que se ha consolidado como el principal punto de encuentro para el activismo, la cultura y la defensa de la línea agraria valenciana. Con sede central por primera vez en el Castell de Alaquàs, las jornadas de este año se han centrado a analizar las graves amenazas territoriales, la sostenibilidad económica de la agricultura, y el impacto de la turistificació y la especulación del suelo en la comarca y ha abordado diferentes cuestiones relacionadas con los malestares que nos atraviesan: los problemas del sector primario para sostener la actividad agrícola y ganadera, el uso especulativo del suelo, la turistificació, las dificultades de acceso a la vivienda, y como todos estos factores afectan la vida de las vecinas de València y de su huerta.
La programación se inició el viernes 25 de septiembre, con la presencia del Alcalde de Alaquàs, Toni Saura y la Concejalade Cultura, Marta Murciano, con la presentación del libro “Cuina, paisatge i caliu”, una obra de Casimir Romero publicada por el editorial Alalimón. La velada inicial concluyó de la mejor manera posible gracias a la asociación local Cor de Vila, que ofreció una cena a la fresca consistente en una degustación gastronómica basada en las recetas y el contenido del libro presentado, poniendo en valor el producto de proximidad.
El sábado 26 de septiembre concentró el grosor de los debates sociales, políticos y económicos centrados en territorio, urbanismo y luchas colectivas. Además de los espacios de reflexión teórica, los asistentes pudieron experimentar con la interacción entre arte y activismo mediante varios talleres de creación artística, específicamente enfocados en la serigrafía y el arte textil como herramientas de transformación social. El día finalizó con conversaciones, cenar popular y concierto a la fresca.
La clausura tuvo lugar el domingo con un paseo guiado por l'Horta de Alaquàs, una sesión colectiva de evaluación de las jornadas y una paella popular a cargo de la organización, que sirvió de cierre festivo y espacio de hermandad para todas las personas implicadas en el futuro de l'Horta Sud.

















